

Interesante trabajo de Alejandro González Iñarritu, Babel promete mucho después de tanto premio y tanta buena crítica.
Tras haber revisado su cinta anterior, 21 gramos (avalada por las excelentes intepretaciones de Sean Penn, Benicio del Toro y Naomi Watts) me esperaba un film mucho más elaborado. Sin embargo, esto no es su punto malo, sino que el fallo, para mi gusto, es lo excesiva que resulta la película en todos los niveles. Es excesiva en cuanto a metraje, en cuanto a imágenes totalmente innecesarias, en cuanto a música sobre todo...
Pero no por ello es un mal film. Si bien lo malo parece ser lo que más pesa, en seguida salen a relucir sus virtudes. Babel nos presenta un mundo a tres bandas conectadas (aunque en el caso de Japón la conexión es más bien surrealista), un mundo globalizado en el que, sin embargo, la gente no tiene demasiado en común. Y la barrera no es el lenguaje precisamente.
Me gusta la idea de contraponer los tipos infantiles o pseudo-adolescentes en los distintos países: qué diferentes son Michael y Hassan. Mientras el primero se preocupa por el hecho de ir a México ("tierra peligrosa"), el otro ha de velar por la seguridad de sus cabras fusil en mano.
Y que decir de Chieko. Siendo sordomuda su problema principal no es la incomunicación, sino la crueldad de una sociedad que no acaba de aceptar a los diferentes. Para mí es la mejor historia de las tres, y eso que queda sin resolución, al igual que el resto de la película (yo agradecería saber qué pasa con Santiago, por ejemplo, y aunque no sea lo importante de la peli).
Por eso creo que es un buen film, pero que hay que verlo con sobreaviso: es muy distinto, pero a la vez muy semejante a lo anterior del cineasta. No sé si me explico. Pues eso.